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EL MÉTODO MONTESSORI APLICADO EN GERIATRÍA

«Ayúdame a hacerlo por mí mismo»

María Montessori

¿QUÉ ES EL MÉTODO MONTESSORI?

Es un método pedagógico que fue creado por la Doctora María Montessori en el año 1907, fue ideado inicialmente para trabajar con niños.

El método Montessori trabaja la estimulación de las funciones sensoriales, cognitivas y motoras a través de la manipulación de distintos objetos y materiales. Todo esto, sumado al fomento de la autonomía como uno de los pilares fundamentales del método lo convierte en una metodología idónea para trabajar con personas mayores que padecen enfermedades neurodegenerativas como demencias y Alzheimer.

El trabajo con materiales Montessori se realiza de forma autónoma, los materiales disponen de autocontrol de errores, lo que evita el sentimiento de frustración y fomenta la concentración, la motivación y la seguridad en uno mismo mejorando así la autoestima.

BENEFICIOS DEL MÉTODO MONTESSORI EN GERIATRÍA

  • Mejora la autoestima
  • Fomenta la autonomía
  • Trabaja la memoria y las funciones ejecutivas.
  • Estimula el mantenimiento y desarrollo de las capacidades individuales.
  • Trabaja las emociones.
  • Desarrolla el sentimiento de pertenencia.
  • Motiva a las personas a mantenerse activas y con un propósito.

¿CÓMO SE APLICA EL MÉTODO MONTESSORI EN GERIATRÍA?

No se trata solamente de facilitar ciertos recursos y materiales manipulativos a las personas del Centro, sino que la filosofía de trabajo Montessori debe impregnar por completo el día a día del Centro.

Consideramos que el punto de partida sería tener claro que no debemos realizar nada que la persona sea capaz de realizar por si misma (siempre que esté motivada y con deseos de realizarlo de forma autónoma). Desde nuestro Centro de Día a la hora de aplicar el método Montessori destacamos las siguientes premisas:

  1. Máxima autonomía: Facilitar actividades que pueden realizar de forma autónoma, aunque muchas veces hay tareas que requieren una sencilla adaptación para alguna de las personas, en esos casos es imprescindible que brindemos ese apoyo mínimo necesario para que la persona pueda realizar la tarea por sí misma sin frustrarse. Por ejemplo, estamos realizando una actividad de vida práctica cocinando y un usuario después de intentarlo tiene dificultades para abrir un bote, en este caso podemos aflojarle el bote y se lo entregamos para que termine de abrirlo, pero no se lo damos abierto. Así pues, realizaremos las adaptaciones necesarias para que las personas puedan realizar las tareas con el máximo de autonomía.
  2. Respeto: El respeto es una máxima en la filosofía Montessori y debería serlo en cualquier Centro que aplique o no esta metodología. Respetar a las personas va más allá de tratarlas con dignidad y cariño, se debe respetar su opinión, sus costumbres, sus intereses y su voluntad en todas y cada una de las actividades que se le propongan.
  3. Independencia: Ofrecerles diversas opciones, dejarles elegir y respetar su decisión.
  4. Motivación: Las actividades deben ser estimulantes e interesantes para las personas, buscando siempre que estén relacionadas con sus intereses y aficiones, pero además deben de suponer un reto para ellas.
  5. Autocontrol del error: Utilizamos materiales que les faciliten trabajar de forma autónoma también a la hora de detectar y corregir errores, evitamos estar corrigiéndoles de forma constante ya que eso también podría generarles frustración. Además, existen muchos materiales y actividades que, aunque a priori los hayamos preparado para utilizarlos de una forma, finalmente los usuarios los trabajan de una forma distinta y es algo muy enriquecedor que no debemos corregir.

En definitiva, nosotros proponemos materiales y actividades, las presentamos y acompañamos a las personas, pero ellos son los protagonistas en todo momento.

TIPOS DE ACTIVIDADES MONTESSORI EN GERIATRÍA

  • Vida práctica: Practicamos actividades de la vida diaria que conocemos y nos motivan a mantener activa nuestra colaboración con el entorno (doblar ropa, poner la mesa, coser, cocinar, etc).
  • Higiene y cuidado personal: Trabajamos secuencias de rutinas de higiene y AVD que también nos ayudan a orientarnos en el tiempo (Ej. Aseo-desayuno-vestir-acudir al centro).
  • Estimulación sensorial: Trabajamos la discriminación sensorial a través del reconocimiento de distintos estímulos trabajando todos los sentidos (tacto, vista, olfato, gusto, oído).
  • Talleres de motricidad fina: Disponemos de todo tipo de materiales para trabajar la motricidad fina.
  • Talleres de estimulación cognitiva: Clasificar, seriar, contar.
  • Talleres de emociones: Las trabajamos a diario a través de la música, el dibujo, las asambleas y los distintos materiales de expresión artística y emocional.
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